Ante el nuevo curso

Es una denominación escolar del tiempo, terminadas las vacaciones, que puede aplicarse a cuanto nos acontece. La política española de forma notable ha de afrontar una etapa de especiales dificultades. En la calle se percibe con facilidad un descontento generalizado. Se pide una renovación en los principales cargos públicos y se lamenta la lentitud en tomar más decisiones importantes que se desean y esperan. La corrupción nos agobia, tanto la que se origina en el norte de España como en el levante, en el centro y en el sur. Los corruptos y los corruptores aparecen en todos los sitios, con denominaciones periodísticas diferentes. Nada positivo se conseguirá en el nuevo curso si se continua con los ojos cerrados en quienes tienen y deben actuar. No es la hora de los impasibles. / SECONDAT