La bolsa o la vida
EN PRIMER LUGAR, los hechos: el pobre Rajoy ha subido 30 veces los impuestos en año y medio. Por si fuera poco, ha creado 12 tasas nuevas. Es decir, la leche: en polvo naturalmente. Si a esto se añade o contrapone que lo más necesitado por España es una bajada de impuestos, quedará claro qué buenísimas manos nos gobiernan. Estos mandamases de ahora no tienen el menor recato ante contradicciones, mentiras, necedades y otros galimatías. En mi ya larga vida he conocido variados gobiernos; ninguno tan despreocupado por mentir, ignorar o tomar el pelo de los contribuyentes, que son, por si fuera poco, los ciudadanos rasos. El Gabinete y su presidente son una serie ignara de señores que producen la impresión de no conocerse entre sí (lo cual es lo mejor que puede pasarles; ojalá tuviéramos todos esa suerte). Con los peligros que hay en el mundo actual, las muertes supitañas, los atropellos, incluso el hambre, uno se pregunta cómo tales plagas no atacan ni a uno solo de nuestros gobernantes. O a todos a la vez. Aunque se asegura que no hay ahora consejos de ministros: sólo ministros sin consejo.