¿En Primavera?
LA POLÍTICA europea no tiene por qué ser seria, sino productiva. Pero no sólo para cuatro ladroncillos de guante poco blanco ni para unos cuantos niños prodigio. Sin embargo, los que peor la hacen son los instalados en puestos de responsabilidad que les vienen tan grandes a pesar de tener los culos gordos. En toda la historia de la Humanidad, desde las cavernas, no se ha visto un circo semejante, ni estas contradicciones, ni unas mudanzas parecidas. Será la mejor concreción, hoy, en la palabra cachondeo. Los que mejor lo representan son ministros voraces y listillos, que se saltan a sus colegas a piola. No creo que ninguna política tenga que ser lacrimógena, pero sí productiva. Transformarse en una casa de locos aprovechables es el mejor camino de extinción. Ni la madre que los parió entiende hoy: los carnavales ya han pasado. Y aquí los menos tomados en serio son los serios. El euro es la moneda, por decirlo de algún modo, que daría risa si no sabemos quién lo necesita. El tema lo maneja gente que trabaja en otra cosa y vive a espaldas nuestras. Mandar no manda nadie. O todos, que viene a ser lo mismo.